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  • Daniel Roibal

Espacios de negocio sanos y creativos

¿Han observado alguna vez las mesas de negociación de un convenio en una empresa, o han visto esas enormes y alargadas mesas donde dos lideres con sus banderitas tiene a diestro y siniestro a veinte asesores cada uno, unos frente a los otros marcando con una barrera generalmente de madera la dualidad de posturas?


Tal vez si las mesas fuesen redondas el espacio exclamaría -¡perseguimos un objetivo común, celebremoslo, no pongamos una barrera en cuyos extremos de derrite y fuga la energía puesta para ello, aquí , hoy! El mensaje que el espacio daría ya consciente o inconscientemente es ,-Somos un grupo, no dos mundos frente a frente. Recordemos porque nos emocionaban las aventuras de Asterix siempre con un final feliz alrededor de una mesa redonda donde había lugar para toda la comunidad. O tal vez... nos sentemos en una misma mesa sin desear esa comunidad y punto de encuentro y más bien el deseo es,a ver quien gana esta vez , y con suerte situamos al perdedor fuera o debajo de la mesa.

Que distinto es levantar la cabeza y apenas moviendo los ojos o con un leve giro de cabeza dar legítima presencia a cada uno de los asistentes a través de nuestra mirada. De otro modo como pasa en las cenas multitudinarias,donde las mesas son infinitas líneas que marcan un punto de fuga, acabamos hablando apenas  con las cuatro  cinco personas que te han tocado a tu lado ese día en tan "prioritario" encuentro.

Recuerdo en la celebración de un cumpleaños que más de una docena de personas se sentaron en una gran mesa redonda y fue tal la energía de poder comunicarnos entre todos que un señor mayor en general tímido, movido por la potente energía grupal se levanto a cantar para todos y todas las asistentes.

Este ejemplo de la mesa redonda es uno de muchos. A menudo me preguntan,como hace poco en una visita a las oficinas de AENA: -¿que aconsejas diseñar y distribuir los espacios de negocio, en despachos o en un gran espacio diáfano. Contesto diciendo que hay momentos en un proyecto en el que se requiere concentración (elemento metal), en otros trabajo cooperativo en grupo o equipo más funcional (elemento tierra) y en otros cultivar la creatividad con una tormenta de ideas o a través del visual thinking por ejemplo (elemento madera).

Podemos utilizar distintos espacios según la función y ejercicio de una actividad, siendo flexibles como el agua. Pasar toda la vida atornillado a una misma silla no se si es el mejor premio. Eso si ,genera sentido de pertenencia, pero no al proyecto sino al ergonómico mobiliario.

Como estos puntos de reflexión hay muchos otros que tener en cuenta para diseñar espacios más creativos y saludables donde ejercer nuestras vocaciones genuinas o encontradas, o al menos mientras las encontramos.

¿como me siento si estoy al final de un pasillo? ¿me inspira y tengo ganas de contar a mis familia y amigos como es mi espacio de trabajo?,¿lo recomendaría? ¿como si no tengo ninguna entrada de luz natural, una planta o algo construido con materiales naturales y no sintéticos a nuestro alrededor?, ¿que historia esta narrando nuestro lugar de trabajo a través de su ubicación,forma,colores,texturas,objetos y visibilidad?

Mi consejo, ¿a alguien le prohíben comprar una hermosas flores para su despacho?

feliz nueva mirada

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